刃こぼれ
Una mella no es el final del cuchillo. Es metal que hay que retirar: el filo se rehace por debajo del daño, sobre una piedra basta, y luego se reconstruye.
El artículo de Wikipedia sobre piedras de afilar da la reparación directamente: se usa un grano más basto para retirar cantidades mayores de metal con más rapidez, por ejemplo al formar un filo o al restaurar un filo dañado, y se usa una piedra relativamente basta para rehacer el filo dañado de una hoja, que después se refina con piedras de grano más fino. Los granos sintéticos empiezan en torno a 120 en el extremo basto y suben desde ahí. Ese es todo el procedimiento: rebajar el filo hasta pasar el punto más profundo de la mella y luego ir subiendo por los granos.
La causa está en la misma literatura y es geométrica, no un defecto. Cuanto menor es el ángulo entre la hoja y la piedra, más afilado quedará el cuchillo, pero menos fuerza lateral hace falta para doblar el filo o arrancarlo. Un filo japonés es fino porque el acero es lo bastante duro para sostener un filo fino, y esa finura es la misma propiedad que vuelve peligrosa para él la fuerza lateral. Girar el cuchillo dentro de algo, hacer palanca y dar contra un hueso son, todo ello, fuerza lateral.
Dos consecuencias que conviene decir con claridad. La reparación cuesta altura de hoja: el metal retirado para pasar la mella ya no está, y un cuchillo reparado varias veces es mediblemente más estrecho que al principio. Y una mella merece arreglarse en lugar de ignorarse, porque el filo a uno y otro lado de ella queda sin apoyo; pero una mella muy profunda es tarea de una piedra basta y de paciencia, no de la piedra de acabado con la que usted afila.
Si compra una piedra para esto y no para el mantenimiento corriente, el extremo basto es la parte que importa: la página sobre el grano, más abajo, explica por qué el número que lleva no es comparable entre fabricantes. Y si las melladuras se repiten, la causa está más probablemente en aquello con lo que se encuentra el filo que en el cuchillo: la guía de la tabla y la guía de la dureza son las dos que conviene leer a continuación.
Aquí no hay enlace de compra. Que una mella merezca que usted mismo la rebaje o que la lleve a un afilador depende de lo profunda que sea y de cuánto valore la hoja, y esa no es una decisión que una página pueda tomar por usted.
Las fuentes están en inglés; por eso sus títulos se dejan en el original.
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